Por Karen Cortéz
Sarmiento
vivió una semana diferente. En estos últimos días, los jóvenes del departamento
ocuparon el centro de la escena con una agenda que combinó juego, encuentro,
solidaridad y deporte, dejando en claro que cuando se generan espacios y
oportunidades, las ganas sobran.
Una de
las primeras postales llegó desde Los Berros, donde se llevó a cabo una jornada
bajo la consigna "jóvenes sin celulares". Los chicos dejaron las
pantallas de lado y pusieron el cuerpo: habilidades en bicicleta, trompos, balitas
y juegos tradicionales que muchos creían olvidados volvieron a tomar vida entre
risas y competencia sana. Como broche de oro, se realizó un sorteo cuyo premio
mayor fue una bicicleta, que se llevó Tomás Méndez. El ambiente mundialista
también se hizo presente con un animado intercambio de figuritas que sumó
todavía más entusiasmo a la jornada.
El evento
más esperado de la semana llegó el lunes, cuando la plaza de Dominguito se
convirtió en el epicentro de la celebración. Originalmente programado para el
jueves anterior, el frío y las inclemencias climáticas obligaron a postergarlo,
pero la espera valió la pena. La magia del día previo al Mundial hizo el resto:
regalos, sonrisas, intercambio de figuritas y un clima de festejo genuino que
convocó a chicos y grandes por igual. Los celulares, por unas horas, quedaron
guardados.
La
solidaridad también tuvo su lugar. Un grupo de jóvenes voluntarios de una
fundación recorrió distintos sectores del departamento entregando prendas y
alimentos a quienes más lo necesitan, sumando una cuota de compromiso y corazón
a una semana que ya venía cargada de buenas noticias.
Y como si
hiciera falta un último capítulo para redondear la historia, los chicos de la
Acción Católica del Santuario San Antonio de Padua participaron el domingo
pasado de las Olimpiadas de la Acción Católica, celebradas en el predio de la
Universidad Católica de Cuyo. La sección de jóvenes mayores representó al
departamento en una jornada marcada por la fraternidad, la alegría y el
encuentro.
Distintos
escenarios, distintas actividades, un mismo protagonista: los jóvenes de
Sarmiento. Esta semana demostraron, una vez más, que cuando se abren las
puertas, ellos saben muy bien cómo atravesarlas.