Vicuña ingresó al RIGI y San Juan apunta a una inversión minera histórica

El proyecto fue aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El gobernador Marcelo Orrego celebró la decisión y aseguró que se trata de una oportunidad histórica para la provincia, con impacto esperado en empleo, proveedores y desarrollo local.

San Juan volvió a quedar en el centro de la agenda minera nacional. El proyecto de cobre Vicuña fue aprobado para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI, y se perfila como una de las apuestas mineras más importantes del país.

La iniciativa contempla una inversión inicial estimada en 9.700 millones de dólares, con la posibilidad de escalar en distintas etapas de desarrollo. El dato no es menor: en un contexto nacional atravesado por la necesidad de divisas, empleo y actividad económica, San Juan aparece nuevamente como una provincia clave para el futuro minero argentino.

El gobernador Marcelo Orrego celebró la aprobación y destacó el peso que tendrá Vicuña para la provincia. A través de sus redes, sostuvo que se trata del “mayor proyecto minero de la historia del país” y remarcó que más del 81% de los trabajadores directos son sanjuaninos. Además, mencionó especialmente a Iglesia y Jáchal, dos departamentos que ya aparecen vinculados al desarrollo del proyecto.

Desde el Gobierno provincial entienden que este avance puede marcar una nueva etapa para la minería sanjuanina. No sólo por el volumen de la inversión, sino también por el movimiento económico que podría generar alrededor de la actividad: empleo directo e indirecto, contratación de proveedores locales, servicios, logística, infraestructura y oportunidades para empresas sanjuaninas.

El proyecto Vicuña está asociado al desarrollo de cobre en alta cordillera y es impulsado por compañías internacionales como BHP y Lundin Mining, en una zona estratégica para la minería metalífera de la provincia. Según publicaciones nacionales, la inversión total podría llegar a los 18.000 millones de dólares en sus diferentes etapas, lo que ubicaría a San Juan en una posición central dentro del mapa cuprífero argentino.

Pero el entusiasmo también abre una discusión de fondo: cómo lograr que semejante inversión no quede sólo en los grandes números. El desafío para San Juan será transformar el anuncio en trabajo sostenido, participación real de proveedores locales, capacitación, infraestructura útil para las comunidades y controles ambientales serios.

La minería vuelve a poner a la provincia frente a una oportunidad enorme. Ahora la pregunta será si esa oportunidad baja efectivamente al territorio, a las empresas locales y a los trabajadores sanjuaninos. Porque los millones impresionan, pero lo que realmente se mide es cuántos quedan trabajando, produciendo y creciendo acá.

Fuente: 0264 Noticias.

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