La Justicia no encontró pruebas suficientes para sostener la acusación por amenazas agravadas. Sin embargo, el hombre recibió una pena de 2 años de prisión condicional por tenencia ilegítima de armas de fuego.
Un comerciante de Sarmiento que había quedado bajo investigación por una grave denuncia vecinal fue sobreseído en la causa por amenazas agravadas, aunque su situación judicial no terminó del todo bien: finalmente fue condenado por tenencia ilegítima de armas de fuego de uso civil y de guerra.
El caso tuvo como protagonista a Mauricio Moll Masía, de 41 años, quien en febrero pasado fue denunciado por un vecino que aseguró haber sido amenazado con un arma de fuego, presuntamente en el marco de un conflicto vinculado a una deuda. A partir de esa presentación, la Policía realizó un allanamiento en su vivienda y encontró una importante cantidad de armas y municiones.
En un primer momento, el comerciante fue imputado por coacción —amenaza agravada por el uso de arma de fuego— en concurso real con portación y tenencia ilegal de armas. Sin embargo, con el avance de la investigación, el panorama comenzó a cambiar.
Según surgió de la causa, la UFI Genérica, encabezada por la fiscal Daniela Pringles, con intervención de la ayudante fiscal Paula Amarfil y el auxiliar Rodrigo Herrera, concluyó que no había pruebas suficientes para sostener la acusación por amenazas. Un dato clave fue el testimonio de una persona que acompañaba al denunciante, quien contradijo la versión inicial y declaró que Moll Masía no portaba ningún arma al momento del supuesto hecho.
También declararon otros testigos de la zona, quienes hicieron referencias al perfil del comerciante y a su supuesta actividad como prestamista, aunque ninguno aportó elementos firmes que permitieran confirmar la amenaza denunciada.
Con ese cuadro probatorio, la Fiscalía resolvió dictar el sobreseimiento en abril. La querella no estuvo de acuerdo y pidió una revisión, pero el fiscal superior Ignacio Achem confirmó la decisión adoptada por Pringles.
El arsenal que complicó su situación
Aunque quedó desligado de la acusación por amenazas, el allanamiento realizado en su domicilio abrió otro frente judicial. En la vivienda se secuestraron varias armas y una importante cantidad de municiones.
Entre los elementos incautados había una pistola Bersa 9mm con cargadores y cartuchos, una pistola Glock con municiones, un fusil Colt calibre .22 largo, un rifle de aire comprimido tipo fusil y un pistolón marca Boito.
Las pericias determinaron que Moll Masía solo contaba con documentación legal para la pistola Bersa 9mm. Por el resto del armamento no pudo acreditar tenencia regular, por lo que la acusación se concentró en el delito de tenencia ilegítima de armas de fuego de uso civil y de guerra.
Finalmente, este martes la Fiscalía informó que llegó a un acuerdo de juicio abreviado con la defensa, representada por el abogado José Manuel Beltrán. El pacto fue presentado ante el juez de Garantías Mariano Carrera, quien lo homologó.
De esta manera, Moll Masía fue condenado a 2 años de prisión de ejecución condicional. Además, la Justicia ordenó restituirle la pistola Bersa 9mm, por ser el arma que tenía registrada, y dispuso el decomiso definitivo del resto del arsenal secuestrado.
El caso dejó una doble lectura judicial: no hubo pruebas suficientes para sostener la denuncia por amenazas, pero el procedimiento terminó revelando una tenencia irregular de armas que derivó en condena.