Una pequeña historia mediada por la profesionalidad, su pueblo y la fe.
Por Káren Cortéz
Este
último domingo, durante la celebración de la Santa Misa en la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, de Los Berros, el padre Sergio Díaz presentó ante la
comunidad de la zona, a un rostro nuevo pero no desconocido: el seminarista
Alejandro Abel Videla, oriundo de Media Agua, quien se sumará como animador
litúrgico y comunitario en el marco de las próximas Fiestas Patronales del
distrito.
Abel Videla es arquitecto egresado de la Universidad Nacional de San Juan y se desempeña actualmente en la oficina técnica de la empresa Calera FGH. Sin embargo, su vida tiene una dimensión que va más allá de los planos y los proyectos. Esto se debe a que desde niño sintió el llamado al sacerdocio, una vocación que no se apagó con los años ni con los logros profesionales. Ya adulto y con una carrera consolidada, decidió responder positivamente a ese llamado y ponerse al servicio de la Iglesia.
Su camino
al seminario es diferente al de otros jóvenes que iniciaron esa senda de manera
más temprana. Abel dio este año el paso formal para su ingreso a los estudios,
con un tránsito propio, distinto pero no menos importante. Su destino junto a
Dios ya está marcado, y él tiene la plena seguridad de que cada paso que da es
el correcto.
La
historia de Abel no puede contarse sin mencionar un momento que quedará grabado
en la memoria de la comunidad de Media Agua. Fue en febrero de 2025 cuando el
padre Gabriel y el padre Romulo presidieron una celebración que se convirtió en
una jornada de profunda alegría: al finalizar la Misa, fueron presentados dos
mediagüinos de pura cepa como llamados por el Señor a la vocación del
sacerdocio. Mateo Cortez y Abel Videla, con generosidad y valentía, dijeron que
sí a Dios ante toda la comunidad. La emoción fue incontenible ya que los
aplausos no paraban, y los rostros reflejaban el gozo genuino de quienes fueron
testigos de ese momento de gracia.
Su historia
esta mediada por el camino de la fe, los títulos académicos y los logros
profesionales. Dios lo llamó y Abel eligió atenderlo.
Su
presencia en Los Berros no será ocasional. Acompañará a la comunidad durante la
Novena y los fines de semana, hasta el mes de noviembre inclusive, con el
objetivo de que estos días sean de profundo crecimiento espiritual para todos
los fieles.
A pocos
días de uno de los momentos más esperados del año para el distrito, la
parroquia de Los Berros ya se prepara para su Fiesta Patronal. La comunidad se
organiza con entusiasmo y devoción para celebrar estos días de encuentro,
oración y fe compartida.