Polémica en las redes: lo criticaron por filmar y "escrachar" al ladrón que le robó las cabras

 Gabriel Suárez, el trabajador rural que se volvió viral tras atrapar a un delincuente en su propiedad, defendió su accionar. Respondió a quienes lo tildaron de "cruel" y explicó el daño que le causaron.

Por Alejandro Chavez

El límite entre la justicia por mano propia, la impotencia de las víctimas y la exposición pública volvió a encender el debate en la comunidad. Todo comenzó tras la difusión de una filmación casera que se viralizó rápidamente en las plataformas digitales, donde el criador Gabriel Suárez mostraba al presunto delincuente reducido en el piso mientras pedía perdón. A raíz de este hecho, reflejado en la crónica de SW Diario, la sociedad se dividió de inmediato: mientras muchos usuarios apoyaron la reacción del damnificado, otra fuerte corriente en redes sociales —sobre todo en Instagram— lo criticó duramente, acusándolo de actuar con crueldad y de "no tener piedad".

Frente a la ola de comentarios negativos que recibió, Suárez decidió realizar un nuevo descargo en video para aclarar el contexto de su situación, defender la dignidad del trabajador de campo y explicar por qué la necesidad económica no puede ser un justificativo para el delito.

"La necesidad no justifica hacerle daño a otro"

A sus 43 años, Suárez se definió como un obrero del campo que vive al día. Siendo el mayor de cinco hermanos, relató que tuvo que dejar los estudios para trabajar desde chico y que actualmente subsiste en una vivienda prestada gracias a los múltiples oficios que aprendió en la vida: albañilería, plomería, electricidad, metalúrgica y peluquería a domicilio.

"Muchos prejuzgan y dejan comentarios sin entender el contexto", señaló Gabriel en referencia a quienes lo cuestionaron por grabar al ladrón. "Yo también pasé necesidades y sé lo que es tener hambre, pero mis viejos me enseñaron que hay que bancársela trabajando de manera honrada. La persona de bien no sale a robar; busca inventar un laburo, busca rebuscársela", enfatizó, marcando que la crisis actual afecta a todos los trabajadores por igual. Leer Nota: https://www.swdiario.com.ar/2026/05/atrapo-al-ladron-de-sus-cabras-y-lo.html

Los animales como el único "ahorro" familiar

Para quienes habitan en el ámbito rural, la pérdida de sus animales representa un golpe devastador. Suárez explicó que en el campo la cría de ganado caprino y de aves funciona como una suerte de "caja de ahorro" familiar para los meses más difíciles del año, una costumbre heredada de sus abuelos. "Uno se esmera en criarlos, en comprarles el pasto, en cuidarlos del frío y de la lluvia para asegurar el plato de comida de los hijos cuando baja el trabajo", detalló con indignación.

El ensañamiento delictivo que viene sufriendo agrava aún más la situación: el año pasado ya le habían robado cinco chivos de su corral. En este último episodio, el atacante hirió de gravedad con un puñal en el cuello a una cabrilla de nueve meses que se encuentra preñada. El animal logró sobrevivir pero permanece bajo un estricto tratamiento veterinario, con el riesgo latente de que mueran las crías o la propia madre, lo que significaría una pérdida total para su pequeña producción.

El debate por el escrache: ¿Códigos de vecindad o delincuencia?

El eje central de la polémica web gira en torno a los cuestionamientos hacia Suárez por haber expuesto públicamente el rostro del delincuente. Al respecto, el criador se mostró dolido por la falta de empatía de un sector de la audiencia hacia la víctima del robo, recordando que en su casa nunca se le negó un kilo de azúcar o asistencia a cualquier vecino que se acercara a pedir de buena fe.

Sin embargo, para Gabriel, el límite se cruza cuando se utiliza la necesidad como pantalla para cometer delitos bajo el efecto de sustancias. "Dicen que el hombre me pidió perdón, pero venía borracho a sacarme lo mío. Si tenés plata para tomar, tenés que priorizar la comida de tu familia. No podés venir a llevarte mi sacrificio de meses para comer un asado con vino abajo de un árbol", fustigó.

Finalmente, Suárez ratificó que no se arrepiente de haber acudido a las autoridades y haber visibilizado el caso a través del video . Aseguró que el rastreo de las huellas en el terreno evidenció que el imputado no actuó solo, sino en complicidad con otras dos personas de las inmediaciones. "Todo acto tiene consecuencias. Yo actué conforme a la ley y llamé a la policía. Espero que este descargo también se comparta, para que se entienda que defender el fruto del trabajo honesto no te convierte en una mala persona", concluyó.



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