La obra de la Autopista Ruta 40 Sur, una de las más importantes para mejorar la conectividad entre San Juan y Mendoza, atraviesa un momento crítico. El tramo correspondiente a la Sección II, entre Cochagual y Tres Esquinas, en el departamento Sarmiento, permanece paralizado desde principios de marzo y su continuidad quedó envuelta en un escenario de fuerte incertidumbre.
En la zona, el panorama refleja la gravedad del conflicto: maquinaria detenida, obradores sin actividad y cerca de un centenar de trabajadores desafectados. Muchos de ellos ya no tienen certezas sobre una posible reincorporación, mientras la obra continúa sin señales concretas de reactivación.
El conflicto se profundizó por las versiones cruzadas sobre el estado legal del contrato. Desde la UOCRA sostienen que la Unión Transitoria de Empresas integrada por Ivica y Dumandzic junto a Semisa ya habría rescindido el vínculo por la falta de pago de certificados de obra adeudados desde el año pasado. Sin embargo, desde Vialidad Nacional aseguran que, formalmente, la obra todavía figura “en ejecución”, aunque reconocen que la situación es de extrema gravedad.
A la incertidumbre contractual se suma el impacto del recorte presupuestario dispuesto por el Gobierno Nacional. Según trascendió, la Ruta 40 Sur sufrió una quita superior a los 2.000 millones de pesos en las partidas destinadas a obras viales, pese a tratarse de un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Uno de los puntos más preocupantes es el costo económico que podría generar una eventual rescisión definitiva. Las empresas constructoras estarían reclamando el pago de los certificados adeudados con intereses legales, lo que podría encarecer de manera considerable el valor final de una obra que apenas presenta un avance inicial.
Si la ruptura del contrato se confirma, el proyecto debería atravesar un nuevo proceso licitatorio, lo que implicaría años de demora administrativa y técnica antes de que las máquinas vuelvan a trabajar en la zona. Para Sarmiento, esto significaría una nueva postergación de una obra largamente esperada.
La Ruta 40 Sur es considerada estratégica para el desarrollo del sur sanjuanino. Su transformación en autopista no solo busca mejorar la circulación entre San Juan y Mendoza, sino también brindar mayor seguridad vial en un corredor de alto tránsito. Sin embargo, hoy el proyecto vuelve a quedar atrapado entre deudas, recortes y falta de definiciones oficiales.
Mientras tanto, en el departamento crece la preocupación. La paralización no solo afecta la conectividad y la planificación vial, sino también el trabajo de decenas de familias que dependían de la obra. En Sarmiento, la sensación es clara: otra vez, una promesa histórica corre el riesgo de quedar a mitad de camino.
