Aislados y en el olvido: Divisadero y Cienaguita exigen un puente ante la inoperancia del intendente Castro

 Por otra fuerte creciente, las localidades sarmientinas vuelven a quedar completamente incomunicadas. Los vecinos, cansados de la desidia de años, reclaman una solución definitiva y apuntan contra la inacción de la gestión municipal.

La historia vuelve a repetirse y el hartazgo se hace sentir. Vecinos y familias de las localidades de Divisadero y Cienaguita se encuentran una vez más enfrentando una pesadilla recurrente: las crecientes han dejado el paso completamente anegado, aislando al pueblo y poniéndolo en grave riesgo. Lo que para cualquier otra comunidad sería una contingencia climática, para estos sanjuaninos es la dolorosa confirmación del olvido estatal y, muy especialmente, de la inoperancia de la gestión del intendente Castro.

A través de un contundente comunicado que comenzó a circular en las últimas horas, los pobladores visibilizaron una cruda realidad que paraliza sus vidas. La falta de acceso afecta directamente a toda la cadena social y productiva de la zona:Trabajadores que no pueden llegar a sus puestos. Estudiantes que pierden días de clases. Adultos mayores y niños que quedan a la deriva, sin la posibilidad de acceder a servicios de salud esenciales ante una emergencia.

"No pedimos privilegios, pedimos seguridad, acceso y dignidad para nuestro pueblo", reza el desgarrador mensaje de la comunidad.


Mientras los vecinos observan cómo el agua corta sus caminos, la indignación crece hacia la figura del intendente Castro. Su administración es señalada por los propios afectados como la principal responsable de perpetuar este aislamiento.

La crítica es feroz y justificada: años de inacción y promesas vacías han dejado a Divisadero y Cienaguita a su suerte. La inoperancia municipal se refleja en la absoluta falta de gestión preventiva y en la incapacidad de articular con el gobierno provincial una obra que es de carácter urgente. Para la intendencia, estas familias parecen ser ciudadanos de segunda, recordados únicamente en épocas electorales y olvidados apenas cae la primera gota de lluvia.

Ante la ausencia de respuestas del municipio, el reclamo ha escalado directamente hacia el Gobierno de San Juan. Los vecinos exigen de manera definitiva y urgente la construcción de un puente que garantice la conectividad y la seguridad de la comunidad.

La situación no admite más demoras ni parches temporales. Divisadero y Cienaguita merecen ser escuchados, pero sobre todo, merecen autoridades que gestionen para el bienestar de su gente y no que los condenen al aislamiento por pura incompetencia.



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